Creo que fue un tal Edgar Allan Poe quien inició toda esa sensación del terror asociada al crimen. E incluso ejecutó una teoría que dejó a lo largo de sus muy bien conocidos cuentos.
Porque para Poe una muerte prematura e inesperada, pues no le generaba mucha gracia. Hay ya reglas establecidas sobre esto.
Para empezar hay un orden para este tipo de cosas, ya que por regla el asesino es casi siempre lo primero.
Chesterton, otro genial autor de ensayos sobre cuentos policiales, dijo una vez que una novela policíaca es casi la única novela en la que el protagonista puede convertirse en el villano de la historia o viceversa. Y si bien es cierto que eso no asegura del todo un giro inesperado, en última instancia sí ayuda a abstenerse de aplicar ciertas leyes hacia los culpables. Dicho sea de paso, gente del poder o dueños en un único sentido de sus acciones propias. Nada de dementes ni locos pasionales.
Otra regla es que en vez de otro montón de grandes detalles, la acción empieza por unas migajitas que siempre vemos junto al cadáver y en una estricta secuencia se viene a la cabeza quién dejó eso allí. ¿Fue un descuido o un despiste?
